
Es impresionante e inentendible como abrir el Bloc de Notas me inspira muchísimo más que abrir el Word. ¿Por qué carajo será? Algún pseudo-psicólogo dirá que es porque soy una chica simple y con lo simple me llevo mejor. Mentira. Soy más complicada que la mierda. Bah, no sé en realidad. Depende de dónde y quién lo mire. O me mire. Volviendo al Bloc de Notas, es como poner una hoja en una máquina de escribir, -de esas viejas viejas que hacían mucho ruido, como la que tenía mi abuelo (y probablemente el abuelo de casi todos) en su escritorio- y con los dos índices darle a las teclas hasta el fondo porque sino no marca bien la letra. Hasta escucho el ruido y todo!
Hoy tuve ganas de volver a leer, de esas cosas que ya leí alguna vez, nada nuevo. Algo que me traiga algún olor del pasado. Obviamente opté por "La Tregua" como siempre. Empecé a leerlo. Cuando iba por la segunda página me di cuenta de que no estaba leyendo del libro, mi cabeza me lo iba relatando. Sorprendida, anonadada, estupefacta de mí misma, de mi propia obsesión por llegar al final más rápido de lo que mis ojos pueden leer, cerré el libro y lo puse de nuevo en su lugar, entre "Los Tres Mosqueteros" y "La Odisea" (antes de eso; verifiqué, enfermizamente, que el final siguiera siendo el mismo.) Me quedé un rato tirada en la cama mientras la enana miraba algún programa para niños, lamentando no poder cambiar el final de un libro ya escrito. Seguramente si el final hubiera sido otro, no sería uno de mis libros favoritos. Igual, me gusta imaginarme que lo puedo cambiar, pensar que pasa tal o cual cosa y de ahí en adelante es mucho más fácil dibujar el "happily ever after". Qué sé yo.



